Que a su fin preciso llegase sin pêrdida de alguna pluma,
debido a que las fumbinas erigidas siempre estaban,
mâs debiôse a su pericia con un vuelo transversal
que por eyectarle un desafio a los ôculos vigilantes.
Âureo estâ y de facto queda que el alcotân que se fuga
rasga las posibilidades que nacieron en un papel)
----incunabula de êstas para plantear la precisiôn-------,
con sus horadantes componentes que llâmanse pezuñas,
siempre y cuando posa la noche su coloridad en el
firmamento),
engendrando como una cortina que solapa la intimidad
de los astros mâs profundos),
los que de tal guisa tienen una planificaciôn ingente,
la que asimismo se parece a la de (las) seniles tejedoras
que supieron, con sapiencia, en el tiempo penetrar con
ese vigor que pertenece (a)gujas).
Un tal vez indubitable que la existente relaciôn entre la
noche y el alcotân no es una diamantina atingencia?
No quedarîa verba danzante para lubricar a una respuesta
que ni velera en la lînea ni ampula su dimensiôn con
pimpante predicado),
a raîz de que un sujeto en la izquierda marque esquina,
ostensible que de-clara que ni la respuesta existe ni la duda
es punto focal);
que mâs bien el alcotân, y sin detrimento por gozo, lo que
mâs bien se deleita con lo que proporcionaron los susodichos
astros.